La Secretaría de Pesca de Chubut y la ONG CeDePesca iniciaron una nueva etapa de trabajo técnico. Este esfuerzo conjunto busca asegurar la sostenibilidad marina. Además, esta alianza permite mantener la certificación del langostino en Chubut.
Un plan de mejora centrado en el monitoreo
Actualmente, el programa transcurre en su segundo año de ejecución. Por lo tanto, los equipos priorizan la modernización de los controles. En primer lugar, los técnicos revisan las planillas del Programa Provincial de Observadores. Asimismo, los especialistas adaptan estos registros a los nuevos requerimientos.
Por otra parte, el trabajo cuenta con el respaldo del INIDEP. Los referentes locales colaboran directamente con el área de extensión de dicho instituto. En consecuencia, la recolección de datos científicos resulta mucho más precisa.
Principales acciones del programa
- Revisión técnica: Actualización de planillas para los observadores a bordo.
- Verificación de datos: Aplicación de controles para validar la información.
- Procesos digitales: Incorporación de sistemas modernos de registro.
- Trabajo conjunto: Coordinación entre CeDePesca, Chubut y el INIDEP.
Digitalización para garantizar la trazabilidad
La transformación digital representa un pilar central en esta etapa. Por ejemplo, los nuevos sistemas reducen los errores de registro. De igual manera, las herramientas digitales aceleran el análisis de las capturas en alta mar.
Sin duda, la digitalización fortalece el seguimiento de la actividad pesquera. Además, las autoridades logran supervisar mejor las operaciones en aguas provinciales.
Impacto positivo en la pesca provincial
El cumplimiento de estos hitos consolida un modelo transparente. En consecuencia, la certificación del langostino en Chubut se mantiene firme. Este logro resulta clave para acceder a los mercados internacionales más exigentes.
Finalmente, la provincia demuestra su compromiso con el medio ambiente. Por esta razón, el trabajo articulado garantiza la certificación del langostino en Chubut a largo plazo. De este modo, la competitividad comercial avanza de la mano con la sostenibilidad.