Langostino Nacionales Pesca

Damián Santos: “Los marineros que siguieron a Álvarez están mucho mejor que los que siguen al gremio”

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La industria pesquera de Puerto Madryn se encuentra nuevamente en una encrucijada que amenaza con dinamitar la temporada de langostino. Damián Santos, secretario de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), lanzó una dura advertencia ante la falta de avances en las negociaciones con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), señalando que la parálisis actual pone en riesgo el sustento de miles de familias en Chubut.

El conflicto: Un «artilugio legal» que frena la actividad

La última audiencia, que se perfilaba como el escenario para un acuerdo definitivo, terminó en una nueva frustración. Según detalló el directivo, la irrupción de una representación legal del gremio alegando falta de notificación sobre las ofertas salariales fue interpretada como una maniobra para dilatar los tiempos.

Este movimiento técnico postergó cualquier definición hasta la próxima semana. Para Santos, este recurso no tiene otro fin que «ganar tiempo», lo que se traduce en 15 días adicionales de inactividad y trabajadores que permanecen en tierra sin percibir ingresos mientras la temporada alta de aguas nacionales acecha en el calendario.

El modelo Conarpesa: Acuerdos individuales como alternativa

En este contexto de incertidumbre, surge un contraste evidente en los muelles. Mientras gran parte de la flota permanece amarrada, los buques de la firma Conarpesa ya se encuentran operando y descargando mercadería de alta calidad. Según declaraciones recogidas por el portal especializado Redes al Mar, la clave de esta operatividad reside en los convenios directos firmados entre la empresa y su marinería.

Santos fue tajante al comparar ambas realidades:

«Hoy los tripulantes que mejor están de todas las flotas son los de esa empresa gracias a la propuesta que llevó adelante Fernando Álvarez. Los marineros que lo han seguido están mucho mejor que los que vienen siguiendo al gremio».

Salarios móviles: La propuesta de las Cámaras

Desde CAPIP defienden un esquema de salarios móviles vinculados al precio internacional del langostino. Este mecanismo busca un equilibrio justo: si el valor del recurso sube, el salario del trabajador aumenta proporcionalmente, manteniendo siempre un piso mínimo garantizado en caso de fluctuaciones negativas del mercado.

A diferencia del SOMU, otros sindicatos del sector han mostrado una actitud más analítica, revisando balances y facturas de venta para validar la viabilidad de la propuesta. En cambio, Santos lamenta que el gremio marítimo parezca repetir la postura de intransigencia que ya afectó la zafra del año pasado.

La advertencia final: El factor humano sobre el institucional

El malestar no solo escala en las oficinas empresariales, sino también entre los propios trabajadores. El secretario de la cámara reveló que son los mismos marineros quienes están contactando a las empresas para solicitar contratos individuales, una figura que hoy cuenta con validez bajo el nuevo marco laboral vigente.

Aunque desde CAPIP aseguran haber priorizado la institucionalidad sindical hasta el momento, Santos dejó en claro que la paciencia tiene un límite ético y económico:

  • Prioridad: El bienestar de la gente por sobre las estructuras gremiales.
  • Consecuencia: Si no hay acuerdo antes del 15 de mayo, las empresas avanzarán con convenios directos.
  • Impacto: El langostino de aguas nacionales motoriza no solo a los barcos, sino a toda la estiba, camiones y plantas de procesamiento en tierra.

La parálisis de la flota mayor no es un hecho aislado; es el freno de mano a una cadena productiva que sostiene la economía de la región. Si la temporada no inicia a tiempo, el efecto dominó sobre el empleo en Chubut podría ser devastador.