El sector pesquero de la Argentina cerró una primera mitad de año con balance marcadamente positivo en los mercados internacionales. Un informe oficial elaborado por la Dirección de Planificación Pesquera confirmó que las divisas ingresadas por envíos al exterior rozaron los 1.173,3 millones de dólares entre enero y junio, superando en un 19,3% la facturación obtenida en el mismo ciclo del período previo. En términos de volumen, los embarques sumaron 334.664,8 toneladas, lo que representa una suba del 11,7% interanual.
Cambio de tendencia: mayor diversificación en las ventas
Aunque el calamar tradicionalmente lidera la entrada de dólares a la industria, el repunte observado durante este primer semestre respondió principalmente al empuje de otras dos especies clave: la merluza hubbsi y el langostino. Ambas pesquerías registraron incrementos significativos tanto en tonelaje comercializado como en la valoración final del producto.
De acuerdo con datos difundidos por Pescare, esta transformación en la dinámica de envíos permitió compensar la meseta en las capturas de illex y configurar una matriz exportadora mucho más equilibrada que la registrada doce meses atrás.
El langostino encabezó la expansión comercial en el sector pesquero
La pesquería de langostino se posicionó como el auténtico motor del crecimiento durante la primera parte del año. Sus indicadores mostraron una notable aceleración:
- Facturación global: Alcanzó los US$ 430,3 millones (+46,4% interanual).
- Volumen enviado: Sumó 58.224,5 toneladas (+38,2%).
- Segmento destacado: Las presentaciones de entero congelado duplicaron prácticamente sus montos en divisas respecto al primer semestre del año pasado, acompañadas por un desempeño sólido del resto de los cortes procesados.
Consolidación y recuperación de la merluza
Por su parte, los envíos de merluza ratificaron la senda de recuperación en las plataformas internacionales. Con subas transversales tanto en bloques congelados como en filet, las ventas al exterior alcanzaron las 62.911 toneladas por un importe total de US$ 166,8 millones. Esto representó un avance del 28,1% en toneladas y del 34,9% en dólares, sostenido en buena medida por una cotización promedio más favorable en los puertos de destino.
El calamar mantuvo su liderazgo histórico
En el extremo opuesto, la pesquería de calamar operó prácticamente en niveles neutros al compararse con la temporada anterior. Con 168.112,6 toneladas despachadas e ingresos por US$ 466,8 millones (variaciones marginales del +0,4% en volumen y -0,3% en facturación), la especie se sostuvo como la más relevante del caladero en participación total, aunque sin aportar volumen adicional al saldo expansivo del semestre.