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El puerto de Mar del Plata recibe las primeras cargas de anchoa provenientes de Rawson

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La temporada costera de anchoa comenzó en aguas de Chubut tras superar complicaciones climáticas. El arribo de la materia prima reactiva las plantas de salado y conserva en la ciudad bonaerense, aunque persisten desafíos logísticos y de mercado.

Luego de que las condiciones meteorológicas en la Patagonia retrasaran el inicio de las operaciones, la flota costera logró dar luz verde a la zafra de anchoíta. Superados los frentes de tormenta y los recientes conflictos salariales con el gremio de la estiba (SUPA), cerca de media docena de embarcaciones completaron sus primeras salidas al mar. Entre los buques que ya operan con redes pelágicas se destacan el Sagrario, Nuevo María Elena, Nuevo Anave, Siempre Don Oscar, Franco José y Nuevo Quequén.

El movimiento logístico ya impacta de forma directa en las principales industrias procesadoras de la región. De acuerdo con información compartida por la emisora Revista Puerto, camiones térmicos cargados con el recurso comenzaron a ingresar a los saladeros locales, teniendo como destinos principales a firmas de renombre como Balestieri, San Jorge, Marbella, Pranas, Natusur, Delicias Marinas y Disemar.

Precios pactados y variabilidad en el recurso

Las primeras jornadas de pesca arrojaron capturas con ejemplares de excelente porte. Sin embargo, con el correr de los días el cardumen comenzó a mostrarse más esquivo y con tallas menores, obligando a los capitanes a desplazarse hacia áreas de esfuerzo restringido.

El escenario comercial para esta temporada quedó estructurado bajo las siguientes condiciones:

  • Valor de referencia: Se fijó un precio de 1,05 dólares por kilo puesto en las plantas de Mar del Plata.
  • Condición de talla: Este valor se sostiene siempre que el recurso mantenga un estándar de hasta 35 piezas por kilo.
  • Reajuste: Si el pescado es más pequeño, el valor final ingresa en una nueva instancia de negociación entre armadores e industriales.

Impacto en el empleo y los tiempos de maduración

La llegada del recurso dinamiza fuertemente la mano de obra en las plantas pesqueras. En el caso de Delicias Marinas, la plantilla habitual de 32 operarias dedicadas al descabezado se incrementa hasta alcanzar unas 50 trabajadoras gracias a las contrataciones eventuales de temporada.

Desde el sector industrial, referentes como Martín Di Scala explicaron que las expectativas apuntan a procesar alrededor de 10.000 cajones este año, superando los discretos niveles de la temporada pasada.

El desafío del capital inmovilizado: La anchoa capturada en el sur posee una carne firme que requiere un proceso de maduración de varios meses en barriles antes de estar lista para la comercialización. Esto implica que la producción actual recién saldrá al mercado (tanto interno como de exportación hacia Brasil, Paraguay y Uruguay) el próximo año, configurando un esquema de alto costo financiero.

Costos logísticos en alza y calidad de la materia prima

El transporte por carretera se consolidó como uno de los eslabones más costosos de la cadena. Unir las terminales de Rawson con Mar del Plata para trasladar la carga térmica (que idealmente requiere consolidar viajes de 1.250 cajones) sufrió un incremento del 9,83% en las tarifas de flete, pasando a costar 6,5 millones de pesos más IVA a partir de julio.

Finalmente, desde las plantas procesadoras se encendieron algunas alertas debido a la escasez de hielo en los arribos de la materia prima. Afortunadamente, las bajas temperaturas invernales actuaron como un conservante natural, resguardando la calidad de un recurso que busca superar las magras cifras de descarga registradas durante el ciclo anterior.