Mar del Plata enfrentó una madrugada crítica por el fuerte temporal que azotó la costa bonaerense. El viento sopló con ráfagas intensas y el mar subió de forma considerable. Pese a estas condiciones, la infraestructura portuaria soportó el embate con éxito. Los protocolos de seguridad funcionaron correctamente y no hubo que lamentar pérdidas materiales ni incidentes en los barcos amarrados.
Vigilancia constante y prevención
El personal de Prefectura Naval Argentina y los operarios portuarios mantuvieron una guardia permanente. Los equipos de trabajo reforzaron las amarras de los buques pesqueros desde temprano. Esta acción evitó que la fuerza de las olas dentro de la dársena causara problemas mayores en la flota.
El momento crítico de la pleamar, Mar del Plata
La crecida del mar coincidió con los vientos más fuertes. El agua llegó a desbordar algunos sectores bajos del muelle de forma momentánea. Sin embargo, los sistemas de drenaje trabajaron bien y el agua bajó con rapidez.
Los datos publicados por el portal web Pescare resaltan la pericia de las tripulaciones. El monitoreo técnico constante impidió que los cascos de los barcos chocaran durante las horas más duras de la sudestada.
Situación actual de la zona operativa
El puerto recupera su ritmo habitual tras el paso del frente de tormenta. No obstante, las autoridades mantienen restricciones preventivas para la navegación de barcos pequeños. Los meteorólogos recomiendan precaución, ya que el mar de fondo seguirá presente durante todo el día de hoy.