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Incertidumbre en el SOMU: Solicitan nueva prórroga judicial para evitar la acefalía gremial

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El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) atraviesa un escenario de profunda tensión administrativa. Tras vencerse el último plazo legal el pasado 9 de mayo, la actual conducción del gremio acudió formalmente a la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para requerir una extensión excepcional de mandatos por 45 días más.

La cúpula sindical advirtió que la falta de autoridades vigentes podría desencadenar un colapso institucional y laboral de consecuencias impredecibles.

Un conflicto electoral que paraliza al sindicato

La disputa interna y judicial del SOMU mantiene frenado el proceso eleccionario. Dado que las gestiones originales caducaron el 31 de diciembre de 2025, la organización ha tenido que subsistir bajo un esquema de medidas cautelares sucesivas.

Si la Justicia laboral convalida esta nueva petición, sería la tercera prórroga extraordinaria otorgada en medio del fuego cruzado entre las facciones oficialistas y opositoras.

Según los argumentos presentados en el expediente —y de acuerdo con la información recogida por el portal web Pescare—, el conflicto judicial aún requiere de mayores plazos de análisis y apertura a pruebas. Por este motivo, la conducción considera inviable que se dicte una resolución de fondo antes de que se profundice el vacío legal.

Las graves consecuencias de una eventual acefalía

Desde el SOMU remarcaron que quedar sin autoridades reconocidas frenaría por completo las actividades esenciales de la entidad. Una parálisis de este calibre afectaría directamente a:

  • Sueldos y empleo: El pago de salarios de más de 350 trabajadores distribuidos en delegaciones, sedes centrales y complejos hoteleros del gremio.
  • Operativa sectorial: La continuidad de la bolsa de trabajo y las negociaciones colectivas (paritarias).
  • Obligaciones legales: El cumplimiento de compromisos fiscales, cargas sociales y trámites administrativos básicos.

Riesgo de intervención: La dirigencia alertó que el «vacío de poder» no solo congelaría las cuentas bancarias operativas, sino que además dejaría la puerta abierta para una posible intervención externa del sindicato por parte del Estado.

La lentitud judicial bajo la lupa

Si los magistrados aprueban este nuevo aplazamiento, la conducción actual acumulará 135 días operando bajo prórrogas judiciales. Lo que inicialmente se pensó como un auxilio transitorio para garantizar la administración del SOMU, amenaza con transformarse en una condición permanente.

La falta de celeridad en los tribunales del trabajo no es un detalle menor. La demora en emitir un fallo definitivo estira la incertidumbre y altera la paz social de una actividad clave, afectando de manera directa a miles de trabajadores marítimos que siguen esperando una convocatoria a elecciones limpia y definitiva.