Langostino Nacionales Pesca

La prospección de langostino en aguas nacionales comenzará el 26 de mayo

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El sector pesquero argentino se prepara para dar un paso decisivo en la organización de su calendario anual. La prospección de langostino dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM) ya tiene fecha oficial de inicio: el próximo 26 de mayo. Este proceso es fundamental para determinar el estado del recurso antes de dar luz verde a las operaciones comerciales masivas en la región.

Agustín De La Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), ratificó que el cronograma previsto se mantiene intacto y sin alteraciones operativas. Además, se informó que el período de registro para las embarcaciones que buscaban formar parte de esta fase de evaluación ya se encuentra cerrado.

Monitoreo científico y proyecciones de captura

El objetivo principal de esta campaña de ocho días es realizar un exhaustivo control pesquero y un monitoreo científico en tiempo real. Esto permitirá medir la abundancia y el tamaño de los ejemplares en las distintas subáreas comerciales. En declaraciones recogidas por el portal web Diario Crónica, el directivo de CAPIP señaló que los datos biológicos actuales son sumamente optimistas, proyectando una disponibilidad que podría superar las 250 mil toneladas.

Dependiendo de la consistencia de las primeras capturas, los tiempos administrativos para la apertura formal de la temporada podrían acortarse. Si los reportes iniciales son favorables, las autoridades competentes estarían habilitadas para tomar decisiones operativas anticipadas, sin necesidad de agotar las jornadas completas de investigación técnica, siempre y cuando el clima acompañe las tareas en alta mar.

Cuotificación del langostino: Hacia un modelo de pesca previsible

Paralelamente al inicio de las prospecciones, la industria avanza en el debate sobre la cuotificación del langostino, un mecanismo amparado por la Ley Federal de Pesca. El Consejo Federal Pesquero ya se encuentra analizando las variables técnicas para instrumentar este régimen, el cual busca otorgar estabilidad jurídica y comercial a mediano y largo plazo a toda la cadena productiva.

El nuevo esquema de cuotas se basará en antecedentes históricos de captura, inversiones realizadas en el país y el nivel de infraestructura de cada compañía marítima.

Este ordenamiento replicará modelos que ya resultaron exitosos en otras pesquerías locales, como la de la merluza común. La intención no es flexibilizar las normativas de captura, sino todo lo contrario: mantener un esquema estricto de sustentabilidad biológica mientras se dota a las empresas de una herramienta clave para planificar sus inversiones, logística y salidas a los mercados internacionales con mayor certidumbre.