Las autoridades de Santa Cruz asestaron un golpe clave contra la pesca ilegal en las rutas del sur. En un control estratégico, interceptaron un camión que transportaba más de 20.000 kilos de pescado fresco. La carga carecía de documentación sanitaria y viajaba hacia Mar del Plata para ingresar en circuitos comerciales irregulares.
Detalles del operativo en la Ruta 3
El procedimiento ocurrió durante la madrugada en el acceso norte de Caleta Olivia. La Secretaría de Pesca, junto a la Policía y personal municipal, detuvo el vehículo sobre la Ruta Nacional N°3. Durante la inspección, los agentes confirmaron que el cargamento no tenía guías de tránsito ni certificaciones del SENASA.
Sergio Klimenko, responsable del área de Pesca, explicó que el pescado provenía directamente de barcos de la «flota amarilla». Los responsables omitieron el paso obligatorio por las plantas de procesamiento locales. Esta maniobra infringe las leyes provinciales, que exigen procesar las capturas en jurisdicción santacruceña para asegurar el control estatal.
Riesgos para la salud y falta de control
Transportar mercadería perecedera sin aval sanitario pone en riesgo a los consumidores. El camión llevaba 650 cajones con producto fresco que pretendía recorrer más de 1.500 kilómetros sin una cadena de frío auditada. Según el portal especializado Pescare, este tipo de operativos revela una problemática profunda en la trazabilidad del sector.
«Sin controles claros, nadie garantiza el estado del alimento tras 24 horas de viaje», señalaron los inspectores.
A pesar de las faltas, las autoridades monitorearon la descarga inicial y confirmaron que el pescado aún era apto para consumo. Por esta razón, el municipio procesará el alimento en una planta local y lo distribuirá a través de Acción Social para ayudar a familias necesitadas.
El negocio detrás del circuito marginal
Este caso expone un sistema de transporte ilegal que suele enviar varios camiones por semana hacia Buenos Aires. Estos cargamentos alimentan a las «cuevas» o plantas clandestinas de Mar del Plata. Estos establecimientos operan fuera de la ley y generan una competencia desleal contra las empresas que cumplen con todas las normas.
La detección de este envío alerta sobre posibles fallas sistemáticas en la fiscalización vial y comercial. Si el pescado irregular se transforma en filet para exportación, el problema afecta a toda la cadena económica del país.
Resumen del decomiso:
- Mercadería: 20 toneladas de pescado fresco.
- Irregularidad: Falta de guías de transporte y control sanitario.
- Destino final: Circuitos de procesamiento marginal en Mar del Plata.
- Impacto social: La carga se donará a comedores tras su procesamiento legal.