Langostino Pesca Puerto Madryn

Un buque salió a pescar pese a la tensión gremial y dejó expuesto al SOMU

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​SOMU. La actividad en el puerto de Madryn recuperó el ritmo con un movimiento que no solo tiene impacto económico, sino también un fuerte trasfondo político. El buque congelador tangonero Don Juan Álvarez, perteneciente a la firma Conarpesa, inició su navegación hacia el norte del paralelo 41. Lo relevante de esta salida es que ocurrió en un clima de alta fricción gremial que amenazaba con paralizar la flota.

​Un acuerdo directo que destrabó la operatoria

​La partida de la embarcación fue posible gracias a un entendimiento directo entre la empresa y su personal. Al contar con la tripulación completa y dispuesta, se logró superar la incertidumbre que reinaba en los muelles durante los últimos días.

​Este movimiento, según reportó LU17, marca un precedente en el sector, ya que la campaña comenzó a pesar de las tensiones externas, priorizando la voluntad de trabajo de los marineros y la operatividad de la empresa.

​Estrategia de pesca: de la merluza al langostino

​Aunque el horizonte principal del Don Juan Álvarez es el langostino, el inicio de la campaña presenta una particularidad técnica:

  • Objetivo inicial: Captura de merluza común.
  • Captura incidental: Langostino (fauna acompañante), hasta que se habiliten formalmente las zonas específicas para este recurso.
  • Zona de operación: Norte del paralelo 41.

​Este esquema permite que el buque se mantenga activo y productivo mientras la autoridad pesquera termina de definir las áreas de veda y apertura para la temporada de exportación.

​El revés político para el SOMU

​El dato más sensible de esta zarpada radica en el debilitamiento de la postura del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU). La conducción gremial no pudo sostener el bloqueo frente a la determinación de sus propios afiliados.

​Trascendió que fueron los mismos trabajadores quienes solicitaron a la cúpula sindical no interferir con medidas de fuerza que impidieran la salida. Este escenario deja en evidencia una grieta en la representación gremial, donde el esquema tradicional de «bloqueo sistemático» fue reemplazado por una negociación privada y directa entre capital y trabajo.

​Expectativas para el resto de la flota

​Con el Don Juan Álvarez ya en navegación, el sector pesquero observa con atención cómo reaccionará el resto de las empresas y sindicatos. El éxito de este acuerdo privado podría funcionar como un efecto dominó para otros buques que buscan iniciar la temporada sin quedar rehenes de las disputas de cúpula.

​La clave ahora reside en la apertura de las zonas exclusivas de langostino, paso fundamental para determinar el volumen real de capturas y el éxito comercial de este año en las aguas nacionales.