La Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACH) avanza en el cierre de los convenios laborales para la próxima zafra de langostino en aguas jurisdiccionales. En este sentido, la entidad empresaria busca fijar costos operativos previsibles y garantizar la paz social antes de enviar los barcos al mar. El presidente de la institución, Gustavo González, confirmó el entendimiento con el sindicato de maquinistas y adelantó conversaciones avanzadas con los demás gremios marítimos.
Por un lado, el acta acordada con SICONARA fijó un incremento del 26%, lo que representa un impacto cercano a los 300 pesos por kilogramo de langostino. Por otro lado, la cámara prevé firmar el acuerdo con el Centro de Capitanes este lunes y mantiene negociaciones abiertas con el Sindicato Único de Peones de Mermas y Afines (SOMU).
Fechas previstas para la prospección y zonas de relevamiento
De acuerdo con lo informado por las autoridades del sector, la prospección científica resultará clave para determinar la apertura oficial de la pesquería. Asimismo, González estimó que el relevamiento del recurso se llevará a cabo entre el 22 y el 26 de octubre.
En este aspecto, si las condiciones biológicas del langostino son favorables, la temporada iniciará durante los primeros días de noviembre en las siguientes áreas:
- Sector Norte y Sur: Costas frente al puerto de Rawson.
- Límites marítimos: Área comprendida entre la desembocadura del Golfo Nuevo y el sur de Isla Escondida.
- Extensión de búsqueda: Zonas operativas con dirección al inicio de la Bahía de Camarones.
Alistamiento de los barcos y diagnóstico sobre la crisis pesquera
Asimismo, la Flota Amarilla está conformada por 55 embarcaciones de la provincia, a las cuales se suman 38 barcos artesanales. La mayoría de las unidades completó las tareas de mantenimiento en dique seco y reacondicionamiento técnico.
En relación con el contexto económico provincial y nacional, González definió la coyuntura del sector como la más compleja de las últimas dos décadas:
«Hace tiempo que no veníamos logrando los acuerdos de temporada con tanta previsibilidad».
«Hemos estado pudiendo trabajar ajustando mucho los costos con mucha ayuda de los gremios, de los trabajadores y también de las empresas, entre todos mancomunadamente, para que la rueda siga girando».
En consecuencia, el dirigente remarcó que el atraso cambiario, los mercados externos y la presión impositiva condicionan la rentabilidad empresaria. En conclusión, la articulación entre armadores y gremios busca sostener los puestos de trabajo y la actividad en los muelles chubutenses.