Tras intensas negociaciones en la Ciudad de Buenos Aires, la seccional local del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) César Zapata anunció el fin del conflicto que mantenía a la flota en tierra. Con la firma del nuevo acuerdo paritario, los buques tangoneros han recibido la autorización para retomar sus operaciones, marcando un alivio para el sector pesquero después de meses de incertidumbre.
César Zapata, referente gremial, destacó la importancia de haber alcanzado un punto de encuentro con las cámaras empresariales. Según el dirigente, aunque el pacto requirió sacrificios en reclamos históricos, la prioridad absoluta fue garantizar la continuidad laboral de los marineros y evitar el colapso económico sufrido en la temporada anterior.
Proyecciones de marea y salida al mar
Si bien el conflicto gremial se ha destrabado, la naturaleza ha impuesto su propio cronograma. Debido a las condiciones climáticas adversas, las primeras salidas se han postergado, estimándose que la flota comenzará a operar entre el domingo y el lunes.
Las expectativas para este ciclo son notablemente superiores a las del año pasado:
- Buques grandes: Se estiman entre 10 y 12 mareas.
- Buques fresqueros: Podrían alcanzar las 16 mareas.
- Comparativa: En la temporada previa, los barcos con mayor actividad apenas lograron completar 4 mareas.
Los detalles técnicos: ¿Qué se negoció?
La discusión se centró en evitar que los barcos permanecieran inactivos hasta mediados de año. En declaraciones recogidas por Redes Al Mar, Zapata admitió que para alcanzar el consenso fue necesario ceder en puntos sensibles como el sueldo básico y el plus por bodega.
«Llegamos a un consenso de aplicar solo dos de las tres tablas de valores de exportación propuestas por la Aduana, evitando la más baja», explicó el dirigente.
Asimismo, se logró una mejora respecto a los contratos individuales que algunas empresas, como Conarpesa, habían intentado implementar. Mientras que la oferta inicial planteaba un valor del 0,78, el sindicato logró elevarlo al 90% del valor del dólar.
El impacto económico y la pérdida mínima
El gremio reconoció que, bajo este nuevo esquema de la «tabla del medio» (fijada en 4.700), habrá una pérdida adquisitiva cercana al 5%. No obstante, Zapata subrayó que esta decisión fue consultada y aceptada por los trabajadores para evitar repetir la crisis del año pasado.
El referente del SOMU también hizo hincapié en el impacto social de la pesca: «Expresamos ante las autoridades provinciales y municipales el efecto derrame que tiene nuestra actividad. No podíamos permitirnos otra temporada perdida».
El futuro del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT)
Otro de los puntos clave tratados fue la reforma laboral y su impacto en la pesca. El acta acuerdo incluye una cláusula para revisar el Convenio Colectivo de Trabajo en octubre de 2027.
Zapata fue contundente al señalar que aún no hay puntos definidos para esa discusión, pero que el tiempo ganado servirá para analizar cómo la nueva normativa laboral afecta la particularidad del trabajo en el mar, el cual difiere significativamente de cualquier otra labor terrestre.