El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) ha dado un paso fundamental para fortalecer la maricultura en el país. Con el objetivo de escalar la producción de juveniles de Pez Limón (Seriola lalandi), se ha puesto en marcha una nueva misión científica que busca robustecer los planteles de reproductores, un eslabón vital para garantizar la sostenibilidad biológica de la especie en cautiverio.
La travesía, que se desarrolla a bordo del BIP Mar Argentino, tiene como meta principal la captura de unos 40 ejemplares adultos en la zona uruguaya conocida como el banco pez limón. Esta maniobra no es azarosa: ampliar la cantidad de reproductores permitirá a los científicos optimizar la paridad de sexos y asegurar desoves naturales frecuentes, algo indispensable para los procesos de larvicultura que ya han mostrado resultados exitosos a gran escala.
Técnicas de captura y mejora genética
Para este tipo de misiones, la integridad física de los peces es la prioridad absoluta. Según lo reportado originalmente por el portal Infobae, se están utilizando métodos de pesca deportiva controlada, como el trolling y el jigging, para reducir el estrés de los ejemplares. El uso de ecosondas para localizar cardúmenes y la recuperación manual con equipos de reel frontal aseguran que los peces lleguen en condiciones óptimas a la Estación de Maricultura del Instituto.
Más allá de la cantidad, esta campaña persigue una mejora en la base genética. Estabilizar el ciclo completo de vida bajo control humano es el desafío actual, permitiendo que en el futuro cercano se realicen ensayos de engorde y se valide la tecnología necesaria para transferirla al sector privado, diversificando así la matriz productiva pesquera de Argentina.
Interrogantes sobre la operatividad en alta mar
A pesar de la relevancia científica del proyecto, la ejecución de esta campaña no ha estado exenta de dudas logísticas. La salida del buque coincidió con alertas meteorológicas severas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional y la Prefectura Naval Argentina, lo que ha generado debates en el sector sobre la oportunidad y el riesgo asumido.
Mientras la flota comercial buscaba resguardo en los puertos ante el temporal, la decisión de mantener la ventana de navegación para esta misión plantea interrogantes sobre la evaluación de riesgos institucionales. La autoridad de la investigación pública se cimienta no solo en sus hallazgos, sino también en una planificación auditable que garantice la seguridad de las tripulaciones y la eficiencia en el uso de los recursos del Estado.