Jubilados. La marcada pérdida de capacidad adquisitiva que afecta a la clase pasiva en Argentina está impactando de lleno en la flota pesquera. Un número creciente de capitanes con más de tres décadas de trayectoria en altamar ha decidido suspender de forma voluntaria sus haberes jubilatorios para ponerse nuevamente al frente de las embarcaciones.
La brecha económica que empuja el retorno a las mareas
La disparidad entre los ingresos que genera un capitán en plena etapa operativa y la liquidación otorgada por el sistema previsional resulta prácticamente insostenible para mantener el nivel de vida. Tras un breve lapso de descanso en tierra, la realidad financiera fuerza a estos profesionales veteranos a solicitar la reactivación de su libreta de embarque.
Sobre esta compleja problemática se expresaron voceros del sector gremial en un análisis difundido por Pescare, señalando que comandantes con hasta 35 años de servicio ininterrumpido se ven imposibilitados de sostener su economía familiar con la jubilación actual tras apenas dos o tres años fuera de la actividad extractiva.
Desafíos de convivencia y cadena de mando en cubierta
El regreso de los capitanes históricos reconfigura la dinámica cotidiana en el puente de mando y en el trabajo de cubierta:
- Liderazgo experimentado: La presencia de comandantes de gran trayectoria aporta solidez técnica ante los riesgos operativos del caladero.
- Convivencia generacional: La interacción entre capitanes con vasta experiencia y oficiales jóvenes al mando de marineros antiguos exige un manejo equilibrado de la autoridad.
- Cuidado operacional: La figura del contramaestre resulta crucial como nexo para supervisar las maniobras de mayor peligrosidad en la rampa de popa.
«A bordo el único responsable, el máximo responsable, es el capitán de pesca.»
— Jorge Frías, Secretario General de la Asociación Argentina de Capitanes y Patronos de Pesca.
Capacitación práctica y seguridad náutica
El retorno de estos mandos también pone en evidencia las falencias de instrucción con las que arriban algunos marineros recién graduados a los pesqueros de altura.
Formación en altamar vs. habilitación oficial
- Rol de Prefectura: Las autoridades navales son las encargadas de dictar la formación teórica y otorgar las habilitaciones correspondientes para embarcar.
- Entrenamiento a bordo: El capitán no cumple la función de instructor académico, sino que se enfoca en adiestrar a la tripulación mediante la ejecución periódica de zafarranchos de salvamento, control de averías e incendios.
Debate gremial e institucional por la formación marinera
La reincorporación de estos comandantes ha reactivado las conversaciones entre las entidades del sector, las cámaras empresariales (Capeca y Capip) y la Prefectura Naval Argentina.
En este contexto, la cúpula de la fuerza de seguridad y los actores del sector acordaron revisar los contenidos curriculares impartidos a los aspirantes a marineros, con la meta de elevar las competencias técnicas previas al embarque y garantizar la seguridad integral en todo el litoral pesquero.