SOMU. El sector pesquero se encuentra en horas decisivas. Se espera que, en el transcurso de esta semana, las cámaras que agrupan a la flota congeladora tangonera y el sindicato de la marinería logren sellar el acuerdo salarial que despeje el camino para la zafra de langostino. No obstante, este consenso no se traducirá necesariamente en una salida inmediata de todos los buques a la zona de pesca.
Prospección y calendario administrativo
A pesar de la expectativa por las firmas, la mayoría de las compañías han optado por la cautela. El plan de trabajo contempla que la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación coordine una prospección comercial dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM). Según informaron fuentes calificadas al portal Parte de Pesca, esta evaluación técnica comenzaría el 15 de mayo.
Este cronograma coincide con la agenda institucional, ya que el Consejo Federal Pesquero (CFP) tiene prevista su próxima sesión el jueves 14 de mayo. De cumplirse los plazos y obtenerse los parámetros biológicos recomendados por el INIDEP, la apertura formal de la pesquería de Pleoticus muelleri dentro del área de veda se concretaría el 1 de junio.
Análisis de costos y rendimientos
La decisión de demorar la zarpada masiva responde a una estrategia logística y económica. Las empresas evalúan los siguientes puntos:
- Rendimiento en el Norte: Actualmente, la pesca al norte del paralelo 41°S ha mostrado resultados irregulares. Si bien se capturan tallas óptimas del langostino (L1 y L2), el recurso se encuentra disperso.
- Costos operativos: Con los valores actuales del combustible, las armadoras prefieren evitar un despliegue total de la flota en zonas de rendimientos inciertos para asegurar mareas con bodega completa.
- Sostenibilidad de la zona: Los expertos del sector advierten que, si la flota completa ingresara de forma simultánea a las áreas habilitadas desde abril, el recurso podría agotarse rápidamente.
Perspectivas para la zafra
Históricamente, la actividad al norte del 41°S suele extenderse por un periodo de dos a tres mareas antes de que los buques se concentren en la apertura del AVPJM. Tras las contingencias gremiales de ciclos anteriores, este año la industria apuesta por una transición ordenada que garantice la rentabilidad frente a la estructura de costos vigente.