Tras una intensa marea de prueba y puesta a punto, el buque completó sus tareas de descarga en Puerto Deseado. La travesía ratificó el potencial comercial en una zona con escasa actividad reciente de la flota mayor.
El buque pesquero Argenova XIV finalizó recientemente su marea de descarga en las instalaciones de Puerto Deseado, contabilizando un total de 47 toneladas de merluza negra (Dissostichus eleginoides). La navegación se orientó de forma precisa hacia el talud bonaerense, completando una salida técnica y operativa de gran valor para el sector.
Este buque, perteneciente a la firma Argenova, destaca por ser el único palangrero que se mantiene en actividad dentro del Mar Argentino. De acuerdo con información publicada por el portal Pescare, la embarcación retomó sus operaciones comerciales luego de atravesar un exhaustivo proceso de renovación de media vida. Estas refacciones incluyeron el recambio del motor principal, mejoras en la planta de producción, renovación de auxiliares y una completa actualización tecnológica en el puente de mando.
Una apuesta estratégica en aguas profundas
La travesía comenzó el pasado 23 de mayo al mediodía desde la terminal santacruceña y concluyó el 17 de junio. Durante el viaje, el equipo de navegación debió sortear un fuerte temporal entre el 2 y el 5 de junio, permaneciendo a resguardo temporal.
A pesar de los desafíos climáticos, la planificación de la compañía tuvo un fundamento táctico muy claro. La tripulación buscó el recurso en una latitud con antecedentes históricos documentados, pero que carecía de registros productivos inmediatos por parte de otros actores pesqueros. En consecuencia, la marea puso a prueba no solo el rendimiento económico y el consumo de combustible, sino también la eficiencia de los nuevos ajustes mecánicos del navío.
El comportamiento de la flota y el relieve submarino
La modalidad de pesca con palangre dirigida a esta especie ha sufrido una reducción notable en las últimas décadas. Según datos del Consejo Federal Pesquero, la flota pasó de contar con 25 embarcaciones en 1996 a registrar solamente dos unidades operativas desde el año 2015. Por este motivo, el éxito de este viaje aporta un indicador comercial clave sobre el sector norte del talud.
La zona elegida para las operaciones es conocida popularmente por los pescadores como «la barranca». En este espacio geográfico, la plataforma continental desciende abruptamente hacia las profundidades, generando desniveles que oscilan entre los 200, 400 y 1.500 metros en pocas millas. Dicha estructura submarina resulta ideal para el palangre, ya que ofrece condiciones óptimas de temperatura, fondo y disponibilidad de alimento.
Respaldos científicos del INIDEP
Las coordenadas de la actividad comercial se situaron aguas afuera de la provincia de Buenos Aires, al norte del paralelo 42. Específicamente, las lecturas satelitales ubicaron los lances en torno a los puntos:
- Posición Norte: 39° 21´S / 54° 46’ W.
- Posición Sur: 39° 49’ S / 55° 05’ W.
Los informes del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) convalidan el criterio de esta búsqueda. El organismo explica que la merluza negra es una especie demersal bentónica cuya distribución está estrechamente ligada a la Corriente de Malvinas. Este flujo de agua subantártica aporta temperaturas frías y una enorme riqueza de nutrientes al chocar con la corriente cálida de Brasil.
Antecedente de investigación: El instituto ya había comprobado la presencia del recurso en esta misma franja durante una campaña científica realizada en junio de 2023, utilizando este mismo buque. En aquella oportunidad, se tomaron muestras biológicas cruciales que hoy sirven de base para la actividad comercial de la flota.
Reactivación económica y comercial
Finalmente, los resultados obtenidos en Puerto Deseado confirmaron que la bodega del Argenova XIV se encuentra plenamente operativa. En total, los 19 días de pesca efectiva sirvieron para demostrar la diversidad y riqueza del caladero nacional en los mercados internacionales de alta demanda.
Asimismo, este tipo de expediciones no solo valida las inversiones tecnológicas a bordo, sino que también dinamiza la economía costera. Las descargas generan empleo genuino en los muelles, impulsan la mano de obra local y consolidan el ingreso de divisas mediante un manejo sustentable del ecosistema marino profundo.