El escenario pesquero nacional atraviesa un momento de definiciones clave. Fernando Álvarez Castellano, presidente de Conarpesa, ratificó que el sector empresarial se mantiene unido tras la oferta salarial presentada a la marinería. La premisa es clara: no habrá condiciones excepcionales para el SOMU y el objetivo primordial es establecer convenios que brinden previsibilidad anual.
Unificación de criterios salariales y operatividad
El referente de Conarpesa subrayó que la cohesión entre las cámaras es total. Independientemente de que algunas embarcaciones ya se encuentren operativas, la postura corporativa es que todos los sindicatos deben alinearse bajo un mismo esquema. Según declaraciones recogidas por Parte de Pesca, el empresario destacó que no se busca imponer condiciones desmedidas, sino alcanzar un punto de referencia que evite conflictos recurrentes cada temporada.
Actualmente, la flota de la compañía se encuentra operando al norte del paralelo 41ºS con capturas que oscilan entre los 1.000 y 2.000 kilos por lance. Álvarez Castellano valoró el compromiso de sus tripulaciones, quienes optaron por firmar acuerdos para garantizar la continuidad laboral.
La apuesta por la previsibilidad hasta 2030
La industria busca replicar el modelo alcanzado recientemente con la Asociación Argentina de Capitanes de Pesca, que estableció un esquema de tablas móviles con vigencia hasta el año 2030.
»Es fundamental tener previsibilidad; no podemos enfrentar la misma discusión año tras año», enfatizó el empresario, señalando que las negociaciones con Siconara avanzan en una dirección similar.
En este sentido, se espera que el Ministerio de Trabajo valide esta uniformidad de condiciones, entendiendo que no existen razones para que el gremio restante reciba un trato diferenciado frente a otros tripulantes que ya han aceptado los términos propuestos.
Mercados internacionales y el debate por la cuotificación
Tras el paso por la Feria de Barcelona, el análisis de los mercados internacionales arroja una demanda sostenida. Aunque los precios actuales se mantienen estables debido al stock existente, el sector advierte que la verdadera prueba vendrá con el inicio de la zafra en aguas nacionales.
Para estabilizar el valor del recurso, Álvarez Castellano planteó un cambio de paradigma personal y profesional: la cuotificación del langostino.
- Ordenamiento: Cada actor conocería de antemano su volumen de captura.
- Defensa del precio: Al evitar la saturación del mercado, se puede negociar mejor con los clientes internacionales.
- Referencia: El éxito del manejo de la merluza sirve como antecedente para este sistema.
Desafíos logísticos en aguas nacionales
Finalmente, el inicio de la campaña general depende de cerrar las paritarias de forma ordenada. El sector espera una prospección en aguas nacionales una vez destrabado el conflicto sindical. Por el momento, la actividad al norte del 41ºS se mantiene como un esfuerzo por romper la inactividad, siempre bajo la estricta vigilancia de los costos operativos, que hoy no permiten margen para maniobras sin una rentabilidad clara.