La provincia de Santa Cruz ha dado un paso decisivo en la fiscalización de sus recursos marítimos mediante una intensa jornada de formación técnica. En colaboración con el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), se llevó a cabo una instrucción especializada destinada a los observadores que operan en los buques tangoneros, enfocada principalmente en la gestión del langostino (Pleoticus muelleri).
Fortalecimiento técnico en Caleta Olivia
El encuentro, que tuvo lugar en las instalaciones del Puerto Caleta Paula, reunió a una veintena de participantes bajo una modalidad híbrida (presencial y virtual). La formación estuvo liderada por figuras de renombre científico como Juan de la Garza y Emiliano Pisani, referentes del Programa de Investigación de la Pesquería de Langostino.
Durante el taller, se profundizaron aspectos críticos para la labor en alta mar, tales como:
- Técnicas de estimación de captura por especie y sexo.
- Análisis de densidad y composición de la producción comercial.
- Cálculo de factores de conversión y gestión del descarte.
- Biología avanzada y dinámica poblacional del recurso.
Datos precisos para una gestión sostenible
La figura del observador es el eslabón fundamental en la cadena de administración pesquera. Según se detalla en una reciente cobertura del portal Pescare, esta recolección de información primaria es la que nutre los modelos científicos necesarios para dictar medidas de manejo responsables.
Al respecto, David Noriega, subsecretario de Coordinación Pesquera, subrayó que estas instancias son vitales para elevar el estándar de los informes generados a bordo, lo que se traduce directamente en una toma de decisiones más acertada para el sector.
Proyección y continuidad del programa
La agenda de trabajo no se limitó a la teoría; la segunda jornada incluyó ejercicios prácticos de muestreo y reconocimiento anatómico, además de la resolución de casos operativos habituales en la faena diaria.
Desde la Secretaría de Pesca y Acuicultura provincial confirmaron que este plan de capacitación es permanente. Próximamente, el esquema formativo se extenderá a otras especies de alto valor comercial y biológico para la región, tales como la merluza, el calamar y la centolla, consolidando así una estrategia de explotación sostenible en el Mar Argentino.
