La pesca de langostino (Pleoticus muelleri) en caladeros nacionales ha ingresado en una fase crítica caracterizada por la dispersión del recurso, fluctuaciones acentuadas en las capturas por unidad de esfuerzo y una apretada concentración de la flota en áreas específicas. A pesar de la incertidumbre operativa y las presiones comerciales que demandan una pronta conclusión de la zafra, las autoridades de pesca mantienen la apertura de las zonas sustentadas en indicadores estrictamente biológicos.
Balance de capturas: más de 140 mil toneladas acumuladas en 2026
Un análisis sectorial divulgado por Revista Puerto destaca que los desembarques de la especie rozan las 141.500 toneladas en lo que va del año. Los registros oficiales presentados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación muestran una distribución desigual a lo largo del calendario:
- Primer trimestre (Ene – Mar): 48.705,8 toneladas, coincidiendo con la zafra en la jurisdicción provincial de Chubut.
- Período de transición (Abr – May): 7.834,3 toneladas capturadas al norte del paralelo 42° Sur y en la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (ZVPJM).
- Pico productivo (Jun – Jul): 79.953,4 toneladas tras la habilitación comercial de las subáreas 4, 5, 15 y 16 dentro de la veda.
Con los volúmenes preliminares capturados a inicios de agosto, la etapa estival y de veda supera las 84.900 toneladas, consolidando un período de alta intensidad extractiva pero con una marcada caída en la predictibilidad de los lances.
Peligrosa concentración de buques y caída de calidad en la Subárea 7
La operatoria naval enfrenta severos contratiempos logísticos. Unos 168 buques congeladores y fresqueros se aglomeran sobre manchas reducidas en la subárea 7, mientras que unas 60 embarcaciones trabajan al norte del paralelo 42° Sur.
Esta hiperconcentración espacial obliga a realizar maniobras extremas con márgenes de separación mínimos —de apenas 185 metros entre barcos—, incrementando el riesgo de enganche de aparejos y colisiones. Paralelamente, los patrones de pesca reportan una merma en la consistencia del producto en la subárea 7: aunque prevalecen las tallas comerciales (L1 y L2), el langostino presenta una textura más blanda («cáscara blanda») y rendimientos irregulares por lance.
La merluza como factor determinante: el caso de la Subárea 14
La presencia incidental de merluza (bycatch) constituye el principal termómetro biológico para la clausura preventiva de sectores. La subárea 14 fue cerrada temporalmente a finales de julio luego de que los informes del INIDEP constataran que la captura de acompañante superaba los límites tolerables.
«Hubo lances donde la operación dejó de ser pesca objetivo de langostino para convertirse casi en una captura dirigida de merluza. Nos corrimos voluntariamente antes de la resolución oficial», relataron capitanes que operaban en el sector.
Sostenibilidad antes que calendario: la postura oficial de Nación
Frente a los rumores de un tope máximo de captura o un cierre abrupto dispuesto por la administración, el subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca, Juan Antonio López Cazorla, ratificó que las decisiones no responderán a intereses comerciales ni a fechas fijas de calendario.
«Mi única vara para abrir o cerrar una pesquería es la sostenibilidad y la disponibilidad del recurso en calidad y talla comercial. Mientras el INIDEP no determine que la fauna acompañante o los juveniles superan los niveles admitidos, la intención es maximizar el aprovechamiento sustentable del recurso», afirmó Cazorla a la prensa especializada.
Nuevas prospecciones en las Subáreas 9 y 10
Para determinar los pasos finales de la temporada 2026, las autoridades evalúan realizar prospecciones técnicas en las subáreas 9 y 10:
- Subárea 9: Presenta complejidades de fondo (roca y laja) y riesgo de migración de merluza en fase reproductiva.
- Subárea 10: Informes preliminares del BIPO Víctor Angelescu revelan un claro predominio de langostino juvenil (categorías L4 y menores), lo que condiciona fuertemente su eventual apertura comercial.
De confirmarse rendimientos deficientes o alto impacto sobre la estructura poblacional en estos sectores, la zafra nacional se encaminará a su cierre biológico y operativo definitivo hacia los primeros días de septiembre.