Tras la sanción de la Ley 1601, la firma Wanchese Cooke firmó una carta de intención con el Gobierno provincial para analizar el potencial de los recursos hídricos y marítimos australes.
El nuevo marco normativo para la actividad acuícola en Tierra del Fuego comenzó a captar las miradas de los grandes jugadores del mercado internacional. Recientemente, el Gobierno fueguino suscribió una carta de intención con la empresa Wanchese Cooke, una firma de capitales argentino-canadienses que busca evaluar alternativas reales de inversión productiva en la región austral.
Este acercamiento se produce luego de la promulgación de la Ley Provincial 1601 y la posterior presentación del Plan Estratégico de Desarrollo Acuícola y Pesquero. Según una investigación publicada por Pescare, los representantes de la compañía ya realizaron las primeras recorridas técnicas por diversos sectores marítimos y recursos hídricos continentales de la provincia para determinar la viabilidad de sus planes.
Un marco legal estricto y previsible
La normativa actual, sancionada a finales de 2025, transformó el escenario productivo local al regular la acuicultura como una actividad agropecuaria integral. Sin embargo, el texto sostiene una prohibición tajante: la producción y el cultivo de salmónidos en las aguas del Canal Beagle continúan completamente vedados por razones de protección ambiental.
A pesar de esta restricción, la legislación habilitó la evaluación de proyectos en otras áreas de la provincia, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos obligatorios:
- Estudio de Impacto Ambiental: Presentación obligatoria antes de cualquier intervención territorial.
- Guía de Aviso de Proyecto: Documentación inicial obligatoria para la autoridad pesquera.
- Evaluación Ambiental Estratégica: Herramienta estatal para delimitar zonas aptas y ordenar el uso del agua.
El peso global del Grupo Cooke
El interés de la firma en la Patagonia coincide con un agresivo proceso de expansión internacional de su casa matriz, Cooke Co. Inc. En este sentido, la multinacional acordó recientemente la adquisición de las operaciones de cultivo de salmón del Atlántico de la firma Mowi en Canadá, una transacción valuada en 160 millones de dólares que se concretará en el segundo semestre de 2026.
Aunque el movimiento en Tierra del Fuego representa una fase preliminar y de prefactibilidad, demuestra que los inversores globales observan las ventajas sanitarias y geográficas de la isla bajo criterios estables de juego. El subsecretario de Coordinación Pesquera y Acuícola provincial, Diego Marzioni, enfatizó que el objetivo primordial es que las empresas ingresen al sistema con reglas claras sobre localización, tecnología de cultivo y control sanitario.
Otros proyectos acuícolas en la región
El interés de Wanchese Cooke no es un hecho aislado, sino que forma parte de una tendencia creciente en el sector:
- Bentónicos de Argentina S.A.: En mayo de este año, informaron un plan de inversión enfocado en el cultivo de truchas (con una proyección de 300 toneladas anuales), macroalgas y erizos de mar.
- Iniciativa privada en Río Grande: Inversores del norte argentino, en alianza con capitales chilenos, proyectan una planta de producción de salmón en tierra firme. Esta iniciativa contempla un desembolso estimado en $12.500 millones y la creación de más de 200 empleos directos basados en sistemas de recirculación de agua.
Finalmente, las autoridades fueguinas aclararon que el documento firmado con Wanchese Cooke funciona como un espacio de diálogo técnico e intercambio institucional. El desembarco definitivo de capitales dependerá exclusivamente de que los estudios de factibilidad técnica demuestren una compatibilidad absoluta con las exigencias de la Ley 1601.