La tensión en el sector pesquero ha escalado a niveles críticos. Las principales cámaras del sector, CAPeCA, CAPIP y CEPA, han manifestado su profundo rechazo ante la postura adoptada por la dirigencia del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU). Según las entidades, la negativa del gremio a reconocer los avances en las negociaciones ha dejado a miles de marineros en tierra y a un centenar de embarcaciones inactivas en los muelles.
El fantasma de la inactividad de 2025 acecha al sector
El inicio de la zafra de langostino, que debía ser un motor de reactivación desde el pasado 15 de abril, se encuentra hoy en un punto muerto. La industria teme que se repita el escenario catastrófico vivido en 2025, año recordado por haber registrado los índices de inactividad más altos en la historia de la pesca argentina.
Nota: Según información proporcionada por Pescare, el conflicto no solo afecta la rentabilidad de las empresas, sino que golpea directamente el ingreso de los trabajadores y la economía de los municipios que dependen de esta cadena productiva.
Una «maniobra» gremial bajo la lupa
La queja empresarial apunta directamente a la conducción de Raúl Durdos, cuyo mandato prorrogado vence el próximo 9 de mayo. Desde las cámaras sostienen que el desconocimiento de la oferta presentada el 20 de febrero ante la Secretaría de Trabajo es una estrategia deliberada.
Puntos clave del conflicto:
- La propuesta: Se basa en tablas de escenarios de mercado discutidas durante tres meses.
- La respuesta del SOMU: En la última audiencia, el gremio afirmó «desconocer» lo tratado y solicitó 10 días de prórroga.
- El trasfondo: Se especula que esta dilatación busca forzar una nueva extensión de los mandatos sindicales vigentes.
Negociaciones a «foja cero» y riesgo para el recurso
Para los armadores y congelaores, la actitud del sindicato es «insólita». Al ampararse en tecnicismos burocráticos, el gremio ha pausado tanto el diálogo público como el privado, invalidando meses de trabajo previo.
Esta parálisis ignora un factor biológico fundamental: el tiempo de la campaña de langostino. La ventana de oportunidad para la captura es limitada, y cada día de puerto significa una pérdida irreparable para la preservación del recurso y la generación de divisas.
Llamado urgente a la responsabilidad sindical
En un comunicado conjunto, CAPIP, CAPeCA y CEPA instaron a la dirigencia del SOMU a priorizar el bienestar de las familias que dependen de la pesca por sobre las internas políticas. Las cámaras reafirmaron su voluntad de alcanzar un consenso, siempre que exista una contraparte que demuestre la responsabilidad necesaria para destrabar una actividad que hoy se encuentra bajo llave.