La crisis global por los costos operativos golpea con fuerza a la industria pesquera. En este sentido, entidades del sector reclamaron duplicar los subsidios al combustible y reducir aportes patronales. De esta manera, buscan frenar la paralización de barcos que ya faenan a pérdidas en distintos caladeros.
Por un lado, el valor del gasoil marino alcanzó niveles críticos para la flota de altura. Por otro lado, los armadores advierten que el combustible representa el mayor costo de explotación. Esta situación refleja una problemática similar a la que enfrentan las empresas que operan en los puertos de Rawson, Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn.
Subsidio directo en puerto y alivio impositivo para sostener el empleo
Ante este escenario, la Confederación Española de Pesca (CEPESCA) solicitó elevar las ayudas de 0,20 a 0,40 euros por litro. Además, la entidad pide que el descuento se aplique de forma automática al momento de cargar el barco en puerto. Como resultado, las empresas evitarían el desfinanciamiento de tesorería durante las mareas.
Asimismo, las cámaras pesqueras proponen un paquete de medidas urgentes:
- Exoneración de cargas sociales: Suspensión temporal de aportes a la seguridad social para empresas y marineros.
- Cálculo por consumo real: Medición de subsidios según el gasto efectivo de cada buque y no por promedios estadísticos.
- Registro especial para barcos de altura: Igualdad de condiciones fiscales para competir contra flotas internacionales en aguas distantes.
Impacto en la cadena productiva y en las comunidades costeras
Por lo tanto, los referentes del sector advirtieron que el freno de las embarcaciones destruye puestos de trabajo a bordo y en tierra. En consecuencia, la menor actividad afecta directamente a talleres navales, proveedores de pertrechos, lonjas y plantas procesadoras de pescado.
En este aspecto, el secretario general de CEPESCA, Javier Garat, remarcó que faenar a pérdidas resulta inviable para cualquier armador. En conclusión, la suba de insumos básicos pone en riesgo el abastecimiento y la economía de las ciudades portuarias. De esta forma, el debate sobre la competitividad de la pesca se consolida como una agenda prioritaria para Chubut y el Atlántico Sur.