Chubut Pesca

Gustavo González: «Hoy los puertos deberían estar trabajando a pleno, pero la flota está paralizada»

single-image

La industria pesquera de la Patagonia se encuentra en un punto de máxima tensión. El sector empresarial advierte que la inactividad prolongada amenaza la estabilidad laboral de miles de familias y que, sin una intervención oficial inmediata, el colapso económico de la actividad en la región será inevitable.

Un reclamo desesperado ante dos años de parálisis

Gustavo González, presidente de la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (Cafach), alzó la voz para alertar sobre el delicado escenario que atraviesan los armadores y las plantas procesadoras. Según la información brindada por el dirigente a Revista Puerto, la implementación de una ley de emergencia pesquera provincial es la única herramienta viable para evitar el inicio de despidos masivos en un sector que lleva más de 24 meses operando a pérdidas.

A pesar de que las compañías pesqueras han realizado un esfuerzo financiero notable para sostener las fuentes de trabajo sin registrar cesantías hasta el momento, González admitió que sostener esta estructura se ha vuelto una misión casi imposible debido al contexto macroeconómico actual.

Puertos vacíos y miles de puestos de trabajo en riesgo

El impacto de esta crisis es visible en los muelles locales, donde la actividad es prácticamente nula en plena temporada de la Subárea frente a Península Valdés. En un año normal, las terminales portuarias de Chubut deberían registrar el ingreso diario de entre 60 y 70 buques fresqueros de altura, sumados a las embarcaciones locales y de la Flota Amarilla. Sin embargo, hoy el panorama es de quietud absoluta.

El drama del empleo temporal

Esta parálisis en la captura de recursos —principalmente el langostino— golpea de forma directa al mercado laboral regional:

  • Impacto total: Entre 7.000 y 8.000 operarios se encuentran paralizados.
  • Trabajadores eventuales: Cerca de 5.000 estibadores y obreros de temporada carecen de contratos activos.

«Es inviable sostener la masa salarial actual con los barcos amarrados y sin ningún tipo de incentivo o beneficio fiscal», sentenció el titular de la Cafach.

Desequilibrio fiscal frente al sector agropecuario

Desde la Cafach manifestaron un profundo malestar por las asimetrías regulatorias que sufre la actividad respecto a otras industrias orientadas al comercio exterior. Mientras que el sector agropecuario ha recibido alivios mediante la reducción de retenciones y derechos de exportación, la pesca no ha sido incluida en ningún programa de asistencia similar. Esta falta de incentivos, combinada con un tipo de cambio desfavorable, debilita severamente a las pymes exportadoras de la provincia.

Peligro de quiebre en la cadena de pagos regional

El riesgo de este escenario trasciende a las fronteras del puerto. Durante el último año, dos plantas de procesamiento debieron presentarse en concurso de acreedores debido a la imposibilidad de afrontar sus compromisos financieros.

Si la inactividad persiste, desde la cámara empresarial advierten que se romperá la cadena de pagos, provocando un efecto dominó que destruirá de forma inmediata a los proveedores de servicios indirectos, tales como talleres navales, metalúrgicas y distribuidores de combustible. Cabe recordar que la pesca representa la segunda fuerza económica de Chubut, por lo que su parálisis afectará inevitablemente a toda la comunidad.